Es interesante destacar que ésta época a la que nos referimos no sólo se basa en acontecimientos históricos, en formas de expresión artística, la aparición de nuevas tecnologías, etc, sino que le cede gran importancia a las formas de pensamiento y de acción de los individuos.
Podemos observar que cada vez se experimenta una pérdida de sentido de vida y un vacío espiritual. Ya no existe una preocupación por todo lo ajeno al “yo”. El hombre cada día se vuelve más egoísta e individualista cuyo único objetivo se vuelve la satisfacción de sus propias “necesidades”, las cuales más bien son formas de alimentar su ego y de llenar su vacío.
Es por eso que el hombre cada vez es más exigente en lo que quiere, no se conforma con tener sólo una opción sino que busca variedad y sobre todo la capacidad de expadir sus posibilidades.
Exceso, es el sobrepasar los límites permitidos, es el abuso y la enajenación.
Esto lo podemos observar cada vez con más frecuencia en la sociedad. Esto se da principalmente porque los individuos al encontrar ciertas formas de placer y satisfacción buscan extenderlas y potencializarlas por encima de los límites. Es por eso que los puntos intermedios ya no existen, el hombre ya no busca un equilibrio sino que simplemente se va a los extremos.
Podemos encontrar excesos de todo tipo, desde lo que tienen que ver con la diversión y el entretenimiento hasta los que tienen que ver con el trabajo, desde el sexo (llamado “resurrección de la carne” por Boccacio) y las drogas hasta la ortorexia y otras tendencias para llevar la “salud” al extremo.


Otra significante forma de exceso, es la que ha traido consigo el desarrollo tecnológico y de los medios... un exceso de información, desde la televisión hasta el internet.
Las barreras de lo prohibido o de lo secreto son cada vez más difusas.
Es aquí donde entra el concepto de acceso, que basicamente es el poder obtener cierto tipo de cosas con entera libertad.
El mejor ejemplo, es el internet, el cual ha significado el medio más eficaz de acceso a la información.
Yo creo que no existe en sí el “dilema” entre los dos conceptos planteados anteriormente sino que más bien son dos elementos que están ligados y que la existencia de uno es proporcional a la exitencia del otro.
Los excesos se dan apartir de que se van rompiendo ciertas restricciones (acceso), es decir, cada vez más cosas están permitidas.
Hal Foster: La postmodernidad, Kairós, 1985.
http://es.wikipedia.org/wiki/Postmodernidad
http://www.wordreference.com/definicion/exceso
http://www.wordreference.com/definicion/acceso
http://news.bbc.co.uk/hi/spanish/science/newsid_4112000/4112581.stm
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